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Verrugas víricas 

 Sobre esta guía...

Autores: Jordi Fernández Blanco y Cèlia Pujol Puyané. Enfermería. Equipo de Pediatría del Alt Penedès. Vilafranca del Penedès (Barcelona).

Versión 1.0: publicada en junio 2011.

Próxima revisión en junio 2014.

 Concepto

Las verrugas víricas son la consecuencia de una infección vírica de la piel por algunos tipos del virus del papiloma humano (VPH). La infección de la parte más superficial de la piel (epidermis) provoca que esta capa aumente de grosor y que las lesiones adopten un aspecto frecuentemente elevado y rasposo (verrugoso). Suelen ser lesiones indoloras, de pocos milímetros a 1 cm de diámetro, únicas o múltiples, que ocasionan fundamentalmente una molestia estética. Las verrugas pueden aumentar de tamaño o número (por un fenómeno de autoinoculación o autocontagio), o incluso ocasionar síntomas dolorosos (especialmente en las lesiones localizadas en las plantas de los pies -verrugas plantares-).

 Subtipos de verrugas

  • Verrugas vulgares. Son lesiones sobreelevadas (pápulas), del color de la piel y de superficie verrugosa. Pueden ser únicas o múltiples. Se observan con frecuencia en la infancia. A menudo, se localizan en las manos o las extremidades, aunque pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo.
  • Verrugas periungueales. Son verrugas vulgares localizadas alrededor o por debajo de las uñas. Plantean dificultades terapéuticas debido a su peculiar localización.
  • Verrugas filiformes. De aspecto alargado, suelen localizarse en la cara.
  • Verrugas planas. Son lesiones muy poco sobreelevadas (planas), de pocos milímetros de diámetro, habitualmente múltiples. Se observan a menudo en la cara y el dorso de las manos en niños y gente joven.
  • Verrugas plantares. Se localizan en las plantas de los pies. Como consecuencia de la presión del peso del cuerpo, son lesiones planas, no sobreelevadas. A menudo, se confunden con callosidades o callos. Al ocupar un espacio, pueden ser dolorosas al tacto y al caminar. Pueden ser múltiples o incluso adoptar un aspecto en «empedrado» (verrugas en mosaico).
  • Verrugas genitales o condilomas acuminados. Aparecen en la región púbica, los órganos genitales (pene y vulva) y la región perianal o intragenital. Constituyen una infección de transmisión sexual.

 Clínica

Las verrugas víricas están causadas por la proliferación en la piel, las mucosas, o en ambas, del VPH. Este virus se divide, a su vez, en diferentes subtipos (serotipos). El VPH llega a la superficie de la piel, pero sólo en un porcentaje reducido de casos prolifera y da lugar a la formación de verrugas. Habitualmente esto ocurre cuando en el paciente disminuyen las defensas naturales ante este virus. Por este motivo, pasado un tiempo (a menudo al cabo de 1 o 2 años), cuando el organismo adquiere la inmunidad necesaria para destruir el virus, las verrugas víricas desaparecen espontáneamente (sin tratamiento).

El potencial de contagiosidad de las verrugas es variable. Cuando un individuo presenta una verruga vulgar, existe la tendencia de que aparezca en un mismo paciente más de una lesión (ya que el sistema inmunitario de defensa no reconoce la infección). Las verrugas genitales son especialmente contagiosas y requieren una prevención adecuada.

 Diagnóstico

Algunas formaciones que pueden parecer verrugas en realidad son apéndices, molas, callos, callosidades o, incluso, cánceres de piel.

Casi todo el mundo tiene verrugas vulgares (verrucae vulgaris). Estas son protuberancias duras que tienen una superficie rugosa, son redondeadas o irregulares, de color grisáceo, amarillo o marrón y, en general, tienen menos de 1 cm de diámetro. Con gran frecuencia, aparecen en zonas sometidas a frecuentes traumatismos, como los dedos, alrededor de las uñas (verrugas periungueales), las rodillas, la cara y el cuero cabelludo. Se pueden diseminar, pero las verrugas vulgares nunca son cancerosas.

Las verrugas plantares aparecen en la planta del pie, donde en general se presentan aplanadas por la presión que se produce al caminar y están rodeadas de piel engrosada. Pueden ser extremadamente dolorosas. A diferencia de las hiperqueratosis, las verrugas plantares tienden a producir hemorragias en forma de pequeñas pecas puntiformes cuando se corta la superficie con un bisturí.

Las verrugas filiformes son formaciones largas, estrechas y pequeñas que suelen aflorar en los párpados, la cara, el cuello o los labios.

Las verrugas planas, que son más frecuentes en niños y adultos jóvenes, suelen aparecer en grupos en forma de lesiones lisas, de color amarillo o marrón, sobre todo en la cara.

El virus que causa las verrugas húmedas (verrugas venéreas, condilomas acuminados) en los genitales se transmite por vía sexual.

 Tratamiento

No hay tratamiento antivírico específico para el VPH, de manera que los diferentes tratamientos de que se dispone pretenden destruir todas las células infectadas por el virus o conseguir que lo haga el propio sistema inmunitario del individuo.

Por lo tanto, el objetivo del tratamiento es eliminar las lesiones cutáneas con una afectación mínima de los tejidos normales. Para conseguirlo no siempre es necesaria una intervención terapéutica, ya que un porcentaje importante de verrugas desaparece espontáneamente en el transcurso de meses o años.

Ningún tratamiento es 100% efectivo.

Una respuesta inmunitaria adecuada en el huésped es fundamental para conseguir el objetivo terapéutico. Los mejores resultados se obtienen en los individuos más jóvenes con menor tiempo de duración de la infección por VPH. Es posible que reaparezcan de las lesiones después de haber realizado el tratamiento debido a la persistencia de queratinocitos infectados.

Existen pocos estudios controlados y los que hay tienen una metodología variable. Basándonos en ellos, podemos considerar beneficioso el tratamiento tópico con ácido salicílico, probablemente beneficiosas la crioterapia y la inmunoterapia de contacto (dinitroclorobenceno) y con efectividad desconocida o pendiente de ser investigada el resto de tratamientos. Hay, sin embargo, numerosas guías elaboradas mediante consenso sobre las que elaboramos el esquema terapéutico propuesto en la tabla 1 por orden de recomendación:

 

Tabla 1. Tratamiento de las verrugas víricas

Tipos de verrugas

Manos

Pies

Cara

Otras

Vulgares

Queratolítico

Crioterapia

Curetaje

Queratolítico

Crioterapia

Curetaje

Plantearse no tratar

Plantearse no tratar

Queratolítico

Crioterapia

Planas

Crioterapia

 

Crioterapia

 

Filiformes

Crioterapia

Curetaje

Crioterapia

Curetaje

Crioterapia

Curetaje

Crioterapia

Curetaje

Plantares

 

Queratolítico

Crioterapia

   

Queratolítico

Destruye lentamente las células infectadas (Antiverrugas Isdin®, Verufil®, Keranin antiverrugas®, Verrupatch®).

  • Frotar con una lima de uñas y limpiar la superficie.
  • Cubrir los alrededores de la verruga con pintauñas transparente o vaselina.
  • Aplicar unas gotas de la solución, dejar secar.
  • Recubrir con esparadrapo no poroso durante 12-24 horas.
  • Repetir cada día hasta la desaparición de la verruga.
  • Duración aproximada: 2-4 semanas.

Crioterapia

Es un método eficiente y rápido para el tratamiento de las lesiones. El nitrógeno líquido se aplica sobre cada lesión durante pocos segundos (10-15); se pulveriza de forma intermitente sobre la lesión, con un pulverizador portátil a una distancia aproximada de 1 cm y en posición vertical. Hay que esperar que la lesión vuelva a su coloración normal, y repetir el proceso con 2 o 3 aplicaciones por sesión, y las sesiones necesarias (entre 3 y 6). Se repiten las sesiones cada 2-3 semanas según sea necesario.

Entre las desventajas se encuentran el dolor, la hiperpigmentación o hipopigmentación y la cicatriz residual.

Curetaje

Es un método sencillo y disponible de manera rápida. Se realiza con una cureta simple. Es doloroso, por lo que se recomienda el uso de algún anestésico tópico antes de su realización.

 Algoritmo de actuación para enfermería

 Material adicional

 
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